LOS CULPABLES DEL CALENTAMIENTO GLOBAL Y DE LA CONTAMINACION
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Los reiterados desastres ambientales que se suceden en nuestro planeta no generan ningún tipo de reacción en la población mundial. También los informes lapidarios sobre el futuro ambiental que son elevados por el Panel Intergubernamental Para el Cambio Climático de las Naciones Unidas y por la FAO entran por un oído y salen por el otro. Así mismo las organizaciones ecologistas en un acto de desfachatez y cinismo se encargan de protestar contra los gobiernos y exigirles leyes que combatan las agresiones al medio ambiente cuando en realidad somos nosotros los que tenemos que cambiar nuestro modo de vida, basado en un consumo desmedido y una alimentación generada en un cruento ataque a la naturaleza.
Como datos relevantes podemos poner como ejemplo el crecimiento desmedido de los residuos electrónicos, producto de las continuas modificaciones de teléfonos celulares, computadoras, etc, que generaron en el año 2005 50 millones de toneladas de basura electrónica que contienen metales pesados como plomo, mercurio, cadmio, berilio, retardantes de fuego bromados y PVC. El reciclaje, prácticamente está ausente, y los pocos países que lo hacen, lo envían a países pobres, donde estos trabajos peligrosos lo realizan niños.
El envenenamiento de nuestro medio ambiente por parte de la tecnología electrónica se produce antes y después, ya que la explotación de las minas para extraer los elementos necesarios generan uno de los grados más altos de contaminación en el mundo y al terminar el ciclo de un producto electrónico, el desecho vuelve a contaminar.
También es llamativo, como hicieron la vista gorda, tanto el periodismo, como los grupos ecologistas en el comunicado que emitió la FAO sobre el desastroso impacto que ha producido y produce la actividad ganadera sobre los recursos naturales y el cambio climático. Allí, por ejemplo se menciona que el metano que sale del estiércol de animal y que es un gas de efecto invernadero, tiene un potencial de calentamiento 24 veces superior al del dióxido de carbono, que viene de los derivados del petróleo. También del mismo estiércol se desprende amoníaco, uno de los 4 componentes que generan lluvia ácida. Dado la cantidad de animales a nivel mundial que se crían para alimentación, son millones de toneladas anuales que van a parar a nuestro medio ambiente, contribuyendo al recalentamiento del planeta y por lo tanto a producir desastres ambientales.
También llama la atención, cuando se alzan las voces contra la tala de bosques nativos y se ataca a las multinacionales, como si fueran los únicos culpables, cuando en realidad, la alimentación a base de carne que tiene el habitante Argentino y el de los países occidentales, ocasiona esta destrucción, ya que los bosques son arrasados para remplazarlos por pasturas para el ganado y por plantaciones de soja modificadas genéticamente, las cuales, salvo un porcentaje chico que se destina a la producción de aceite, el resto es para hacer alimentos balanceados para animales. En nuestro país ya son muchas las explotaciones ganaderas que usan el feed-lot, que es el engorde de vacunos en corrales con alimentos balanceados y uno de sus componentes es la soja transgénica. En mucha gente hay la creencia estúpida que la soja la consumen los vegetarianos, siendo que este porcentaje no llega ni al 0,01 % y no es la soja modificada genéticamente, que está muy cuestionada desde el punto de vista de la salud. En Argentina el 95% de la soja es transgénica. Por todo lo expuesto podemos darnos cuenta que nosotros, en forma indirecta, mandamos a talar los bosques, y después nos hacemos los asombrados cuando vemos las topadoras arrasar con los indefensos árboles.
Otro acto de cinismo lo vemos a diario en la campaña para que no se derroche agua, cuando por ejemplo para fabricar la coca cola se usa 3 litros de agua por cada litro de un producto que no es necesario en la alimentación del ser humano. De nada sirve si una persona arregla la canilla para que no gotee, y después va al supermercado a comprar esta bebida. También la ganadería es un despilfarro de agua brutal, se necesita 50 veces más agua para producir 1 kilo de carne que para producir la misma cantidad de cereales o legumbres.
Otro flaco favor que le hacemos a nuestro habitat es al usar nuestro automóvil, ya que por los escapes de los mismos enviamos millones de toneladas de gases letales como el monóxido de carbono, dioxido de azufre, hidrocarburos cancerígenos, dióxido de carbono, óxido de nitrógeno, los cuales como no tienen color ni olor, pasan desapercibidos, aunque los efectos se está viendo en los desastres climáticos y las enfermedades que generaron. Está llegando la hora de usar nuestras bicicletas, única forma de terminar con el abominable petróleo.
El periodismo sigue actuando de acuerdo quienes lo bancan económicamente. Así en Argentina se le sigue dando manija a la pastera Botnia, como algo terriblemente contaminante. Es cierto que contamina, pero la BBC de Londres, no hace mucho, publicó los 10 lugares más contaminadaos de la tierra y allí no figura ninguna pastera, lo que revela que hay actividades peores para el medio ambiente. Se menciona grupos muy poderosos involucrados, lo que da una idea de la independencia de la investigación. De cualquier manera si en el mundo se instalan pasteras es porque alguien consume sus productos que no solo es papel blanco como todos creen(por eso no confundir con papeleras), sino laca, explosivos, rayón etc. Y lo que tenemos que hacer es no comprar esos productos.
En general, pienso que debemos imitar al mahatma Gandhi, cuando muchos años atrás incitó a los hindúes que no compraran mercadería fabricada por los ingleses. Esto dio sus frutos y los ingleses se tuvieron que ir. Lo mismo tenemos que hacer con todo lo que está relacionado con el deterioro de nuestro planeta, lo que implica cambiar nuestro modo de vida, incluyendo la alimentación.
Jorge Cavanagh.
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