ANTENAS DE TELEFONIA CELULAR Y RADIO, SU IMPACTO EN LA SALUD
Nuestro organismo, como el de todo ser vivo actúa en base a corrientes eléctricas y magnéticas muy débiles, por eso cuando un campo electromagnético lo invade se producen una serie de trastornos que se traducen en una serie de síntomas como insomnio, cansancio crónico, ansiedad, migrañas, ciertos tipos de cánceres en adultos, leucemias en niños, abortos problemas cardíacos, etc.
El instituto Karolinska de Estocolmo presentó en 1992 los resultados de un trabajo sobre los campos electromagnéticos y sus efectos. En los mismos se comprobó que a partir de los 2 miligauss aumentaron los riesgos de las personas expuestas, a menor distancia de la fuente emisora, mayor es el riesgo.
La contaminación electromagnética es más peligrosa por la noche, cuando el cuerpo descansa y es más fácil su alteración ya que segrega sustancias como la melatonina, muy fácil de sufrir trastornos cuando se encuentra sometida a radiaciones.
El Instituto de bioelctromagnetismo Alonso de Santa Cruz de la Universidad de Alcalá de Henares, ha comprobado que el funcionamiento de la glándula pineal se altera por los efectos de los campos electromagnéticos artificiales. Esta glándula produce la hormona melatonina que es fundamental para el sistema inmunológico y para el crecimiento celular.
Un informe del Instituto de ciencias de la salud y medioambientales de Estados Unidos, señaló que los campos electromagnéticos son un posible carcinógeno. Muchos científicos han advertido, hace varios años, que la potencia generada por antenas de telefonía y de alta tensión pueden producir riesgos para la salud si la población mantiene un contacto directo y prolongado. La radiación electromagnética aumenta la proliferación celular, en especial en algunas líneas celulares tumorales, lo que puede contribuir a aumentar el desarrollo de tumores.
Si bien el título menciona la telefonía celular, el problema de la contaminación electromagnética se hace extensiva a las antenas de radio y televisión. En el 2002 Organ Hallberg y olle johansson escribieron un trabajo titulado :TENDENCIA AL CANCER EN EL SIGLO XXI. Encontraron en los Estados Unidos, Suecia y otros países, que las tasas de mortalidad por melanoma de piel y cáncer de vejiga, próstata, colon, mama y pulmones estaban muy ligadas al nivel de exposición pública a ondas de radio durante los últimos 100 años. Cuando la transmisión de radio aumentó en una localidad determinada, también lo hicieron algunas formas de cáncer; cuando disminuyeron, también lo hicieron esas formas de cáncer. Y un descubrimiento sensacional: país por país, y región por región en Suecia, hallaron, estadísticamente, que la exposición a ondas de radio parece ser un factor tan importante en provocar cáncer de pulmón como fumar tabaco.
La diferencia entre años atrás y ahora es que ahora la cantidad de antenas de radio y telefonía celular es enorme, basta observar el avance de la tecnología inalámbrica.
En Argentina, salvo algunas localidades, nadie toma cartas en el asunto, estamos totalmente indefensos a pesar que ahora hay muchas organizaciones ecologistas, hay muchos profesionales relacionados con el medio ambiente, pero todos miran para otro lado. Y los medios de comunicación?, bien, gracias.
El instituto Karolinska de Estocolmo presentó en 1992 los resultados de un trabajo sobre los campos electromagnéticos y sus efectos. En los mismos se comprobó que a partir de los 2 miligauss aumentaron los riesgos de las personas expuestas, a menor distancia de la fuente emisora, mayor es el riesgo.
La contaminación electromagnética es más peligrosa por la noche, cuando el cuerpo descansa y es más fácil su alteración ya que segrega sustancias como la melatonina, muy fácil de sufrir trastornos cuando se encuentra sometida a radiaciones.
El Instituto de bioelctromagnetismo Alonso de Santa Cruz de la Universidad de Alcalá de Henares, ha comprobado que el funcionamiento de la glándula pineal se altera por los efectos de los campos electromagnéticos artificiales. Esta glándula produce la hormona melatonina que es fundamental para el sistema inmunológico y para el crecimiento celular.
Un informe del Instituto de ciencias de la salud y medioambientales de Estados Unidos, señaló que los campos electromagnéticos son un posible carcinógeno. Muchos científicos han advertido, hace varios años, que la potencia generada por antenas de telefonía y de alta tensión pueden producir riesgos para la salud si la población mantiene un contacto directo y prolongado. La radiación electromagnética aumenta la proliferación celular, en especial en algunas líneas celulares tumorales, lo que puede contribuir a aumentar el desarrollo de tumores.
Si bien el título menciona la telefonía celular, el problema de la contaminación electromagnética se hace extensiva a las antenas de radio y televisión. En el 2002 Organ Hallberg y olle johansson escribieron un trabajo titulado :TENDENCIA AL CANCER EN EL SIGLO XXI. Encontraron en los Estados Unidos, Suecia y otros países, que las tasas de mortalidad por melanoma de piel y cáncer de vejiga, próstata, colon, mama y pulmones estaban muy ligadas al nivel de exposición pública a ondas de radio durante los últimos 100 años. Cuando la transmisión de radio aumentó en una localidad determinada, también lo hicieron algunas formas de cáncer; cuando disminuyeron, también lo hicieron esas formas de cáncer. Y un descubrimiento sensacional: país por país, y región por región en Suecia, hallaron, estadísticamente, que la exposición a ondas de radio parece ser un factor tan importante en provocar cáncer de pulmón como fumar tabaco.
La diferencia entre años atrás y ahora es que ahora la cantidad de antenas de radio y telefonía celular es enorme, basta observar el avance de la tecnología inalámbrica.
En Argentina, salvo algunas localidades, nadie toma cartas en el asunto, estamos totalmente indefensos a pesar que ahora hay muchas organizaciones ecologistas, hay muchos profesionales relacionados con el medio ambiente, pero todos miran para otro lado. Y los medios de comunicación?, bien, gracias.
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